7. Resultados

  • Descripción de la línea base (de haberla) con comparación con evaluación final

En este caso no se estableció línea base. Las mediciones se realizaron cualitativamente y se basan en los cambios conductuales y actitudinales de la población; así como en la percepción y opiniones de los integrantes de la comunidad.

Después de la intervención pudimos observar cambios de actitud y aptitud en parte de la población; algunos residentes (adultos mayores) se fueron integrando poco a poco y con el avance de las sesiones de la intervención se involucraron mucho en las actividades y con gusto preguntaban sobre lo que se trabajaría en cada una.

En el caso de los cuidadores y demás personal que participó en las sesiones; los cambios se dieron intermitentemente, ya que debido a sus diversas actividades laborales no siempre participaban los mismos integrantes de esta población específica; sin embargo, cada vez que se involucraron en el trabajo programado, se mostraron interesados y motivados.

Dentro de los cambios que fueron más notorios notamos la comunicación fluida entre algunos de los residentes que generalmente no mantenían contacto con los demás integrantes de la comunidad; por otro lado, el uso y aplicación de las herramientas y técnicas que se les proporcionaron funcionaron para que pudieran establecer una mejor convivencia entre todos, manifestando su disponibilidad para comunicarse, resolver problemas y controlar sus emociones; logrando con esto, llegar a solucionar problemas que existían entre ellos.

Resultados de comparación entre línea base y evaluación final

Antes de intervención

Se encontró que entre los integrantes de la comunidad existían problemas de comunicación, no tenían una buena convivencia entre ellos y de viva voz de algunos de los integrantes, mencionaron no contar con herramientas para poder mejorar las relaciones sociales o poder controlar de manera efectiva las alteraciones emocionales que se presentaban dentro del Centro.

Algunos mencionaron tener la necesidad de mejorar las relaciones entre todos, ya que por la carga de trabajo, muchas veces no podían tener una buena relación entre trabajadores y mucho menos poder tener una buena relación con los abuelos del Centro.

En lo que se refiere a la empatía, si se podía ver presente entre algunos; sin embargo, se consideró necesario trabajar en esto, con la finalidad de poder extender esta habilidad a todos los habitantes de la comunidad.

 Después de intervención

La comunicación entre los integrantes pudo mejorar; no obstante, es algo que se debe seguir trabajando para que pueda mantenerse y de ser posible mejorar a través del tiempo; para esto, se implementaron dinámicas y técnicas que pudieran aplicarse sin problemas por los cuidadores o algún otro encargado en cualquier momento.

Las relaciones sociales a pesar de ser un tema complejo para casos como en el que se trabajó, en donde se encuentran en situación de encierro; pudieron reflejar un avance; ya que, basado en la observación, se comprobó que entre trabajadores (enfermeros, cocina, nutriólogos, encargados y personal de limpieza), residentes, directivos y familiares puede existir una mejor convivencia y desenvolvimiento social si se sigue trabajando con estrategias que motiven el adecuado desarrollo de esta habilidad.

En el caso de la empatía y el control emocional; podemos concluir que son puntos que se deben seguir trabajando; ya que, a pesar de haber presentado un avance mínimo, se detectaron cualidades en los integrantes de la comunidad que pueden ser puntuales para que estas habilidades puedan desarrollarse significativamente; siempre considerando las limitaciones cognitivas que existen entre algunos de los residentes del Centro.

  • Incluir la retroalimentación de la comunidad participante

Retroalimentación de participantes.

Las retroalimentaciones fueron positivas. La mayoría de las personas de la comunidad comunicaron haber percibido un sentido de pertenencia y que los trabajos realizados fueron útiles para su bienestar, hubo muchos agradecimientos y los participantes expresaron que los temas y actividades les parecían interesantes y útiles para una buena convivencia. Esto, en retrospectiva lo comprobamos con la disposición que mostraron los participantes para llevar a cabo las dinámicas y unirse a los talleres. 

No obstante, fueron alrededor de la mitad de las personas las que estuvieron de principio a fin de la intervención, ya que durante este tiempo pudimos observar que no solo hay cambios de turno y periodos de trabajo y descanso que duran alrededor de una semana, si no que también hay personal que colabora en el centro únicamente los fines de semana, por lo cual, fue difícil integrarlos a todas las actividades, razón por la que asistimos durante tres fines de semana con el objetivo de que percibieran ser tomados en cuenta y de que el personal que labora en esos días también se uniera a los talleres.

Otra razón que hizo difícil que todas las personas de la comunidad estuvieran presentes, fue el exceso de trabajo durante los turnos, ya que si bien el personal de cocina y nutrición colaboró con nosotras en varias ocasiones, no siempre fueron las mismas personas. Tuvimos el mismo caso con las personas de enfermería, quienes llevan a cabo diversas actividades programadas además de los imponderables que surgen durante el día, por lo cual fue complicado que tuviesen el tiempo de realizar todas las labores del taller.

Por otro lado, por distintas circunstancias no todos los adultos mayores participaron de principio a fin, esto fue debido a factores como enfermedades, que sus familiares los sacaran de la residencia por algunos días para llevarlos a pasear o, como en el caso de dos integrantes de la comunidad que solo participaron en un par de sesiones debido a que ellas pertenecían a otra sucursal, que por causas de fuerza mayor tuvo que cerrar unos días, razón por la que estuvieron en la residencia de Zacatenco el periodo en que se impartieron los talleres. Otros casos fueron los de la Sra. L quien participó en 4 de las sesiones, pero debido a un incidente de carácter familiar estuvo fuera de la residencia durante las últimas dos o el de la Sra. M que solo estuvo en la penúltima sesión debido a que pertenece a club de día, es decir, únicamente de lunes a viernes durante horario diurno. Aunado a estos casos, debemos reconocer que, un factor que impidió que algunos adultos mayores se unieran a la intervención, fue su deterioro cognitivo, lo cual les dificulta llevar a cabo incluso las actividades más cotidianas.

Aun con todo lo anterior, nuestra intervención tuvo una buena aceptación tanto con el personal, como con los residentes e incluso recibimos una felicitación por parte de la directora del Centro, quien estuvo presente durante la última sesión.

Consideramos que, como lo mencionamos, si las técnicas y estrategias revisadas en el taller se convierten en un hábito, podrían mejorar de manera considerable la calidad de vida de las personas de la comunidad a largo plazo. 

  • Estrategias de difusión 

Una de las estrategias de difusión es por medio de este blog, otra, por medio de la red social exclusiva para alumnos de la FES Iztacala, llamada Izta-social, la cual se alberga en los servidores de Mastodon.